domingo, 29 de noviembre de 2015

Música UNAM: excelencia


El programa de este fin de semana de la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM) consolida a la máxima casa de estudios como la institución por excelencia para la difusión, disfrute y apreciación de la música para la comunidad universitaria y público en general.
En la mejor tradición fundada por Eduardo Mata (1942-1995), este programa establece equilibrio, aporta nuevos elementos y satisface a propios y extraños.
Un programa francés, integrado por obras de Olivier Messiaen, Francis Poulenc y Maurice Ravel. Ocurrió la noche del sábado y se transmite el mediodía de este domingo por TVUnam y Canal 22, en vivo.
La ejecución de la obra de Messiaen significó un acontecimiento histórico por razones varias. En primer lugar, porque es muy difícil que una orquesta se atreva a montar una obra de este autor debido a su dificultad técnica y el desconocimiento generalizado del público.
También histórico porque contó con la participación solista de la máxima representante de la especialidad en ondas Martenot: Valérie Hartmann-Claverie, alumna de Jeanne Loriod, máximo referente histórico en el tema y hermana de Yvonne Loriod, esposa de Messiaen.
No es la primera vez que nos visita Valérie Hartmann-Claverie gracias al acierto de la dirección respectiva universitaria.
Las ondas Martenot es un instrumento electrónico que inventó en 1928 el compositor, ingeniero y chelista francés Maurice Martenot. Produce sonidos fantásticos, elásticos, ondulatorios y apropiados para los fines que logró Olivier Messiaen, quien lo utilizó en varias de sus obras para que escuchemos colores como él, quien gozaba de la capacidad de la sinestesia: escuchaba colores maravillosos.
La obra que pone en vida la OFUNAM se titula Tres pequeñas liturgias de la presencia divina y está dividida en tres movimientos y dura 37 minutos de fascinación.
Además del dispositivo que produce las ondas Martenot (he aquí una fotografía tomada la noche del sábado, donde aparece en primer plano el instrumento con su intérprete de lujo: Valérie Hartmann-Claverie):







Participa también un coro femenino y la instrumentación incluye una celeste, que es otro instrumento que emite sonidos maravillosos, como de cristal.
El texto que canta ese coro femenino fue escrito por el propio Messiaen, con frases tan poéticas y bellas que utiliza para describir la presencia divina, como estas: callado espejo de los días; eco de luz, melodía roja y malva; noche de arcoíris y de silencio; aureola de amor.
Dado el éxito y ante el clamor del público en éxtasis, Valérie ofreció una pieza de regalo que anunció en francés el director titular de la Ofunam, el británico Jan Latham-Koenig: el quinto movimiento del Cuarteto para el fin de los tiempos y una pieza que Olivier Messiaen escribió para ella, Valérie. Histórico.
Enseguida, la OFUNAM interpretó el Concierto para piano y orquesta de Francis Poulenc, con el jovencito ruso maravilla Nikolai Khoziainov, quien también había sido solista en la obra anterior de Messiaen.
Sonrisas en el pequeño/grandioso pianista, en el director de la OFUNAM y en el público, que tuvo su premio mayor con la obra conclusiva del programa: el Bolero, de Maurice Ravel.
Al final, alaridos de júbilo y felicidad entre el público y músicos. La pura gozadera.
Este nuevo logro se añade a los aciertos de la Dirección de Música de la UNAM, que ha logrado vínculos muy fuertes con los jóvenes universitarios, mediante estrategias imaginativas como SoyfanOfunam, que se viralizó en redes sociales con entusiasmo conmovedor de los chavos, que adoptaron de inmediato las imágenes que diseñó la UNAM para el efecto:






Ese programa aporta beneficios especiales para los jóvenes universitarios, como precios casi simbólicos para los abonos y conciertos





Y para el público en general modalidades como un abono familiar, que consiste en cuatro boletos por cien pesos que se pone a la venta cada martes y se agotan de inmediato por familias enteras que acuden con regularidad a los conciertos





La noche del sábado la Sala Nezahualcóyotl, sede de la OFUNAM, estaba prácticamente llena y se espera un lleno total para el mediodía del domingo






Otras estrategias óptimas para enlazar a la comunidad universitaria mediante la música ha trazado la UNAM, como el programa La música vive en la Universidad, consistente en brigadas de jóvenes músicos ataviados con camisetas ad hoc:






Y así recorren los planteles y campus universitarios







Con el concierto de este fin de semana en la Sala Nezahualcóyotl, la UNAM se refrenda como la mejor opción musical en el país.
Por lo pronto, en 2016 las celebraciones incluirán los 40 años de la Sala Nezahualcótol, ese bello instrumento musical, y los 80 años de la OFUNAM, con un concierto conmemorativo, en el que se estrenará una partitura encargada ex profeso, el 19 y 20 de marzo.


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