El programa de
este fin de semana de la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional
Autónoma de México (OFUNAM) consolida a la máxima casa de estudios como la
institución por excelencia para la difusión, disfrute y apreciación de la
música para la comunidad universitaria y público en general.
En la mejor
tradición fundada por Eduardo Mata (1942-1995), este programa establece
equilibrio, aporta nuevos elementos y satisface a propios y extraños.
Un programa
francés, integrado por obras de Olivier Messiaen, Francis Poulenc y Maurice
Ravel. Ocurrió la noche del sábado y se transmite el mediodía de este domingo
por TVUnam y Canal 22, en vivo.
La ejecución de
la obra de Messiaen significó un acontecimiento histórico por razones varias.
En primer lugar, porque es muy difícil que una orquesta se atreva a montar una
obra de este autor debido a su dificultad técnica y el desconocimiento
generalizado del público.
También
histórico porque contó con la participación solista de la máxima representante
de la especialidad en ondas Martenot: Valérie Hartmann-Claverie, alumna de
Jeanne Loriod, máximo referente histórico en el tema y hermana de Yvonne
Loriod, esposa de Messiaen.
No es la primera
vez que nos visita Valérie Hartmann-Claverie gracias al acierto de la dirección
respectiva universitaria.
Las ondas
Martenot es un instrumento electrónico que inventó en 1928 el compositor,
ingeniero y chelista francés Maurice Martenot. Produce sonidos fantásticos,
elásticos, ondulatorios y apropiados para los fines que logró Olivier Messiaen,
quien lo utilizó en varias de sus obras para que escuchemos colores como él,
quien gozaba de la capacidad de la sinestesia: escuchaba colores maravillosos.
La obra que pone
en vida la OFUNAM se titula Tres pequeñas liturgias de la presencia divina y
está dividida en tres movimientos y dura 37 minutos de fascinación.
Además del
dispositivo que produce las ondas Martenot (he aquí una fotografía tomada la
noche del sábado, donde aparece en primer plano el instrumento con su
intérprete de lujo: Valérie Hartmann-Claverie):
Participa
también un coro femenino y la instrumentación incluye una celeste, que es otro
instrumento que emite sonidos maravillosos, como de cristal.
El texto que
canta ese coro femenino fue escrito por el propio Messiaen, con frases tan
poéticas y bellas que utiliza para describir la presencia divina, como estas:
callado espejo de los días; eco de luz, melodía roja y malva; noche de arcoíris
y de silencio; aureola de amor.
Dado el éxito y
ante el clamor del público en éxtasis, Valérie ofreció una pieza de regalo que
anunció en francés el director titular de la Ofunam, el británico Jan
Latham-Koenig: el quinto movimiento del Cuarteto para el fin de los tiempos y
una pieza que Olivier Messiaen escribió para ella, Valérie. Histórico.
Enseguida, la
OFUNAM interpretó el Concierto para piano y orquesta de Francis Poulenc, con el
jovencito ruso maravilla Nikolai Khoziainov, quien también había sido solista
en la obra anterior de Messiaen.
Sonrisas en el
pequeño/grandioso pianista, en el director de la OFUNAM y en el público, que
tuvo su premio mayor con la obra conclusiva del programa: el Bolero, de Maurice
Ravel.
Al final,
alaridos de júbilo y felicidad entre el público y músicos. La pura gozadera.
Este nuevo logro
se añade a los aciertos de la Dirección de Música de la UNAM, que ha logrado
vínculos muy fuertes con los jóvenes universitarios, mediante estrategias
imaginativas como SoyfanOfunam, que se viralizó en redes sociales con
entusiasmo conmovedor de los chavos, que adoptaron de inmediato las imágenes
que diseñó la UNAM para el efecto:
Ese programa
aporta beneficios especiales para los jóvenes universitarios, como precios casi
simbólicos para los abonos y conciertos
Y para el
público en general modalidades como un abono familiar, que consiste en cuatro
boletos por cien pesos que se pone a la venta cada martes y se agotan de
inmediato por familias enteras que acuden con regularidad a los conciertos
La noche del
sábado la Sala Nezahualcóyotl, sede de la OFUNAM, estaba prácticamente llena y
se espera un lleno total para el mediodía del domingo
Otras
estrategias óptimas para enlazar a la comunidad universitaria mediante la
música ha trazado la UNAM, como el programa La música vive en la Universidad,
consistente en brigadas de jóvenes músicos ataviados con camisetas ad hoc:
Y así recorren
los planteles y campus universitarios
Con el concierto
de este fin de semana en la Sala Nezahualcóyotl, la UNAM se refrenda como la
mejor opción musical en el país.
Por lo pronto,
en 2016 las celebraciones incluirán los 40 años de la Sala Nezahualcótol, ese
bello instrumento musical, y los 80 años de la OFUNAM, con un concierto
conmemorativo, en el que se estrenará una partitura encargada ex profeso, el 19
y 20 de marzo.





















